La psicología es en la actualidad la ciencia que estudia el comportamiento humano.
La psicología clínica es el campo que dirige el estudio, diagnóstico o tratamiento de problemas o trastornos psicológicos o conducta anormal. Se dedica al bienestar humano y se enfatiza en la búsqueda del conocimiento.
La función del psicólogo clínico consiste en la prevención, diagnóstico y tratamiento de todo tipo de trastornos conductuales que pueda presentar una persona.
El campo de acción es muy grande y abarca desde pequeños desajustes en la relación del individuo con su medio (neurosis, fobias, timidez, etc.), hasta patologías, como la esquizofrenia, que desestructuran casi por completo la personalidad del sujeto y cuyo tratamiento presenta muchas dificultades.
El psicólogo clínico recibe entrenamiento durante tres años de residencia (PIR) y se encuentra cualificado para:
1. Evaluar las personas con incapacidades mentales, administración de pruebas psicológicas a pacientes con daños cerebrales, diseño de programas de rehabilitación para enfermos psiquiátricos, crónicos y para evaluar ancianos en cuanto a su capacidad mental para vivir de manera independiente en sus hogares.
2. Planificación y ejecución de programas de terapia, en general y terapia cognitivo-conductual. Pero en ocasiones pueden elegir la psicoterapia grupal o individual como método además de las técnicas conductuales.
Los psicólogos que trabajan en el servicio de salud, sea con niños o con adultos, se ocupan de problemas psicológicos que suscitan el diagnóstico y la planificación de la rehabilitación psicoterapéutica, educacional, social y ocupacional de los pacientes.